domingo, 13 de mayo de 2018

JUNIOR: ¿HASTA CUANDO LA CULPA ES DE LOS MISMOS?


Una nueva derrota, una nueva noche para el olvido, y una nueva ilusion rota para la hinchada rojiblanca. Como si no hubiese sido suficiente la derrota en el Metropolitano ante Medellin, Junior volvio a caer derrotado tres por uno ante Palmeiras en Brasil, quedando eliminado de la fase de grupos de la Copa Libertadores.

Muchos hinchas y periodistas, llaman a lo sucedido en Copa Libertadores un fracaso, definicion que desde este espacio considero errada, como si Junior estuviese acostumbrado a pelear el titulo continental y mantuviera un record de clasificaciones constantes el torneo. Siendo realistas, en una fase de grupos en la que se compartían oportunidades de clasificacion con gigantes como Boca Juniors y Palmeiras, lo mas probable era que Junior ocupara el puesto que finalmente terminó ocupando, y se clasificara a Copa Sudamericana. Por los anteriores motivos, en el inicio de temporada, desde este espacio se dejó claro que el objetivo de Junior en el primer semestre debia ser conseguir la octava estrella, y no cometer la ingenuidad de pensar que se podía pretender que Junior estaba confeccionado y listo para ganar el maximo trofeo continental.

Ahora bien, a pesar que la derrota en Brasil era de esperarse, mas aun cuando la clasificacion directa se tuvo en casa y se dejó escapar frente a Boca Juniors, lo que si podemos concluir es que los jugadores de Junior han quedado evidenciados, por su poca hambre de gloria, y por su constante falta de jerarquia en los momentos importantes. Es posible que existan algunas fallas en la disposicion del equipo, sin embargo tanto en el partido ante Medellin, como ante Palmeiras, Junior dispuso de opciones claras de gol, con penal incluido (que no fue), y solo pudo concretar un solo gol, que vale decirlo no debió subir el marcador al ser anotado en fuera de lugar, y que el linea no sancionó.

A pesar de la decepcion de estos resultados, este semestre no se puede dar el discurso de siempre, en el que se culpa al tecnico de turno y a la directiva como los totales causantes de los fracasos deportivos. Es cierto que la dirigencia de Junior tiene una vision cortoplacista y no tiene un horizonte definido, sumados a que mas de una vez han tomado decisiones erradas, y eso por no hablar de las declaraciones desastrosas que han dado en el pasado; sin embargo esta vez no se les puede desconocer que en los ultimos campeonatos han urgado sus bolsillos, y han realizado inversiones que han roto records en el mercado nacional; es decir el dinero lo han puesto, el interes lo han mostrado, pero en el plano deportivo, los resultado claramente no han sido los esperados.

Desde la raya tecnica, primero lo intentó Alexis Mendoza, y luego Julio Comesaña, sin embargo la historia ha sido la misma: un equipo que le cuesta anotar goles, y no precisamente porque no se generaban opciones de gol, sino porque las que se generan son dilapidadas increiblemente por los jugadores, o por el lucimiento del arquero rival. Es claro que han existido errores puntuales en los planteamientos, por ejemplo la lenta reaccion de Mendoza luego de la expulsion de Gutierrez ante Palmeiras, la incongruencia ideologica de Comesaña frente a Jarlan Barrera, de quien dijo se encontraba lejos de mejor forma futbolistica, para luego usarlo como revulsivo ante Medellin, y luego alinearlo como titular ante Palmeiras, sin embargo con todo y eso, las oportunidades de clasificacion y de gol se han tenido, pero no se han concretado en la cancha.  

Lo que nos lleva al ultimo factor, que son los jugadores, y aqui es donde queremos hacer el enfasis, porque sobre ellos es que recae la mayor responsabilidad de lo que ha sucedido este semestre, ya que en la cancha, cuando se deben definir los partidos, notablemente han fallado. Por un lado hay jugadores que claramente han cumplido su ciclo en Junior, empezando por el que alguna vez fue nuestro gran capitan, Sebastian Viera, quien desde el semestre pasado se denota lento de reacciones, falto de tiempo a la hora de salir del arco (cuando sale), y con errores no propios de un arquero de sus charreteras, como el primer gol ante Palmeiras en Brasil, o Jarlan Barrera, quien todos los años se espera que estalle y muestre su futbol, pero en las oportunidades que se le brindan falla, siendo displicente, botando penales e incluso descuidando su forma fisica.

Por otro lado hay otros que no tienen lo necesario para rendir en un equipo como Junior, como lo son German Gutierrez, Jesus Murillo, Matías Mier, y Deivy Balanta. Estos jugadores no tienen el nivel para desarrollar la labor en sus respectivas posiciones, y en partidos puntuales dieron al traste con el resultado, solo es recordar la tarjeta roja al minuto ocho de German Gutierrez, en una falta incomprensible fuera de su zona de influencia, sin ninguna necesidad, y al inicio del partido, que desde el arranque de la Copa Libertadores colocó todo cuesta arriba para Junior.

Adicional están los jugadores de "Jerarquía" del club, y los refuerzos que llegaron. Los primeros están en una zona de confort, en la que no aparecen ni cuando las papas queman, prueba de ello es Teofilo Gutiérrez, tristemente más célebre mediaticamente, que por su desempeño en la cancha, en donde tuvo en sus pies los goles de la clasificación ante Boca y Palmeiras, pero los despilfarró todos, incluso errando penales, y sin el liderazgo que se presume debe tener un jugador de su recorrido. En el segundo grupo están el "Loco" Alvez y El "Mudo" Rodríguez, supuestos refuerzos estelares que no han estado a la altura de sus transacciones ni de sus sueldos, el primero no ha demostrado absolutamente nada en la cancha, y el segundo descaradamente percibiendo sueldo y cuidándose para jugar con su selección, abandonando al equipo antes de la finalización de los campeonatos.

A nivel general, a todos los jugadores les ha faltado jerarquía para entender lo que significa jugar en un equipo como Junior, y más aún entender lo que significa ser un jugador profesional de este deporte, donde la preparación ya no es solo ir al entrenamiento, sino un factor integral, que incluye la alimentación, las horas de sueño, y la preparación mental.

A pesar de todo, increíblemente Junior aún puede alcanzar el objetivo de la octava estrella, aunque futbolisticamente parezca desahuciado y listo para una lenta y dolorosa muerte este domingo ante Medellin. Solo queda apelar a una dificil victoria por más de un gol, ya que viendo el desastroso desempeño pateando penales, seguramente definiendo por esta vía caeremos eliminados. Si esto último sucede el FRACASO, en mayúsculas, recae sobre todos y cada uno de los jugadores, a los que les ha quedado grande vestir la camiseta de Junior de Barranquilla.

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